Una meta, dedicada.
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Una meta dedicada

A pocos días del Maratón de la Ciudad de México 2021, queremos hablarles de una tema que seguro mueve, además de kilómetros, corazones. 

Medallas y metas dedicadas, esos esfuerzos que sin duda alguna valen la pena, que incluso cuando las piernas no pueden más, el corazón te lleva más lejos, más adelante y te convence de todo. 

Los maratones suelen ser de ese tipo de eventos, en los que, se dedican muchas cosas porque, justamente, tenemos 42 kilómetros 195 metros para pensar y concentrarnos en aquello que nos mueve y nos hace parte. Las metas dedicas, además, implican un compromiso con cada entrenamiento, es saber que si quieres cumplir con eso que prometes, no queda mejor camino que entrenar para llegar y festejar. 

Se viven todo tipo de emociones y sensaciones al llegar a la meta, es más, se ritualiza toda la preparación previa porque cada kilómetro adquiere un significado. Hay quienes llevan prendas que les recuerdan a las personas, hay quienes llevan fotos, quienes se escriben su nombre o simplemente quienes van pensando en cada paso en aquello que los mueve. 

El valor agregado que tiene el dedicar una meta, es sin duda alguna, uno de los fuertes móviles que hay en el running y en general en todos los deportes. Cuando se habla de buscar motivación externa e incluso cuando quieres tener una razón para empezar a correr, esta puede ser una muy buena práctica. 

También, funciona como un tipo de terapia, es de esos momentos en los que puedes llorar y cualquiera que te ve en la calle o en la ruta puede pensar que es de dolor o de cansancio, pero en realidad puede ser una forma de liberar las miles de sensaciones reprimidas que puede causarte la pérdida de un ser querido, la ruptura de una relación, la falta de algo en la vida o incluso las buenas noticias. 

Ahora bien, es importante y no se debe dejar de lado, que toda carrera, por pequeña que sea, requiere de preparación, así que sí, puedes dedicar una meta, pero siempre poniendo por encima de todo, tu salud. 

Cuéntanos, ¿ya dedicaste una meta o medalla? 

AUTOR: Rebeca Escobar