Termoregulación en el deporte
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En la actividad física, la termorregulación tiene, si cabe, una implicación adicional, ya que es vital poder regular el aumento de temperatura que se produce ante las demandas físicas y energéticas que tiene dicha actividad y así prevenir posibles problemas por el aumento del calor. Este aumento se produce a través de un “gradiente”, es decir, del punto más cálido al menos cálido.

Para el cálculo del estrés térmico es importante tener en cuenta la cantidad de sudor evaporado, la pérdida del fluido/peso corporal, el balance térmico y la temperatura ambiente entre otros.

Si la humedad relativa del aire es elevada, la evaporación del sudor se va a ver dificultada, por lo que la temperatura corporal incrementa. En días calurosos, la eficacia de la pérdida de calor por los mecanismos de termorregulación disminuye, acumulándose aún más calor en el cuerpo. El organismo reacciona provocando una mayor sudoración, perdiendo así más agua y electrolitos, con el consiguiente riesgo de deshidratación que, según su extensión, disminuirá el rendimiento deportivo y/o atentará contra la salud del deportista (Iturriza y cols., 1995). 

Para prevenir los aspectos adversos que tiene una termorregulación inadecuada, a continuación, se analizan los 4 factores más importantes que influencian dichos mecanismos durante la actividad física:

Aclimatación al Calor y al Frío

Hay mecanismos para inducir la aclimatación en condiciones extremas, que permiten al cuerpo humano adaptarse mejor a dichas condiciones tanto de frio como de calor. La aclimatación al calor se basa en la eficiencia del organismo a aumentar menos la temperatura interna adaptando la cantidad de sudor producido y regular el flujo sanguíneo. El 75% de las adaptaciones cardiovasculares y de termorregulación se dan al final de la primera semana del entrenamiento en ambientes calurosos, aunque la completa adaptación se alcanza en entre la primera semana y los 14 días.

Capacidad Física

Con un aumento de la temperatura central por encima de los 39-40ºC (ocurre al entrenar en ambientes calurosos), por norma general, el deportista alcanza antes un estado de fatiga, disminuyendo así el rendimiento físico del mismo. Con una buena aclimatación al calor y las adaptaciones que aporta, en cambio, un deportista en buen estado físico podrá aguantar mayores intensidades a una misma temperatura central. 

En cuanto al frío, parece ser que los cambios se dan cuando el sujeto realiza la aclimatación en reposo, y no en actividad.

Peso y Composición Corporal 

La deshidratación relaciona con la relación de masa grasa/muscular del sujeto. En los sujetos con una óptima composición corporal y mayor masa muscular, la cantidad de agua que contienen es mayor que la de los sujetos con mayor masa grasa. Un 60-65% de agua corporal en deportistas frente a un 55-60% en sujetos sedentarios varones (Cabañas-Armesilla y Esparza Ros, 2009). Es por esto por lo que hablando en términos de pérdida de agua corporal y obtención de energía, la optimización de la composición corporal puede servir como ayuda.

Estado de Hidratación

Además de la deshidratación que se puede producir al hacer una actividad física por la pérdida de líquidos, el ambiente caluroso acentúa sus efectos adversos. Todos los cambios negativos que se producen disminuyen el rendimiento deportivo, además de poder provocar situaciones de riesgo de salud.

En cuanto al frío, aumenta la diuresis, lo que hace que la pérdida de fluidos aumente, además de que los deportistas en estas situaciones utilizan mayor cantidad de ropa, dificultando aún más la transpiración y provocando grandes pérdidas de sudor (hasta 2L/h). Por esto hay que incidir también en la hidratación en ambientes fríos, y no solo con temperaturas extremadamente calurosas.

Por las consecuencias negativas que tiene una inadecuada hidratación y termorregulación y sus efectos tanto en el rendimiento deportivo y en la salud, es determinante protocolizar las ingestas de líquido tanto antes, durante y después de la realización de la Actividad Física. Y aún más en ambientes de calor o frío extremos. Realzando una vez más la importancia de un Preparador Físico y un Nutricionista en la realización de la práctica deportiva regular.