Mundial, ¿para todos?
¡Invita a los demás!

La FIFA sabía que la elección hace dos semanas de Qatar como sede de la mayor fiesta del fútbol en 2022 era una apuesta arriesgada.

Será la primera vez que la Copa del Mundo se celebre en el Medio Oriente y por eso preocupaba el calor extremo, la seguridad e incluso los problemas que pueda ocasionar la prohibición de beber alcohol en público.

Pero habían dejado de lado un pequeño tema que que un periodista se encargó de recordar este martes durante una rueda de prensa del presidente del máximo órgano de gobierno del fútbol, el suizo Sepp Blatter.

Los gays o lesbianas musulmanes podrían ser sentenciados a muerte porque para ellos rige la sharia o ley islámica.

Blatter, en tono jocoso, respondió que los gays y lesbianas de todo el mundo que visiten Qatar esos días deberán abstenerse de toda actividad sexual.

Su comentario ha generado la indignación de asociaciones internacionales de gays y lesbianas que sienten que el presidente de la FIFA, en lugar de apoyarles, se ha aliado con los represores.

Qatar (con 1,7 millones de habitantes) es uno de los más de setenta países del mundo que aún consideran delito la conducta homosexual y está en el objetivo de cientos de grupos de activistas que luchan por acabar con las leyes homofóbicas.

Y el panorama no es alentador, el presidente de Helem, Charbl Mayda, una asociación que abrió su oficina en esta ciudad mediterránea en 2004 dice que muchos homosexuales libaneses han sido encarcelados durante viajes de vacaciones o trabajo a países del Medio Oriente.

Piden que la FIFA trabaje desde ahora para proteger los derechos de los homosexuales que viajarán a Qatar en 2022.

Fuente: 

BBC MUNDO