Marcha Olímpica y sus características
¡Invita a los demás!

La marcha atlética es una modalidad del Atletismo que se diferencia del resto porque en su ejecución no existe fase de vuelo, es decir, el marchador en ningún momento pierde contacto con el suelo durante el transcurso de la prueba. Esto obliga a los ejecutantes a desarrollar una técnica muy peculiar con bastantes diferencias respecto a la técnica usual de carrera. Por tanto, antes de comenzar con la síntesis sobre la metodología y las tareas que se utilizan para su entrenamiento, deberemos explicar los aspectos más básicos de esta singular técnica.

El movimiento empieza con el apoyo en el suelo de la pierna delantera mediante el talón. Poco antes de apoyar la pierna, ésta aún puede estar ligeramente flexionada. A continuación el pie se apoya totalmente, ya con la pierna extendida y proporcionando al cuerpo una buena base de sustentación. El peso del cuerpo reposa sobre la bóveda plantar, por lo que son intensamente solicitados muchos de los huesos y músculos del pie y la pierna. A partir de este momento, comienza a elevarse el talón de la pierna de apoyo, apoyándose el cuerpo sobre todo en el dedo gordo del mismo pie. Una vez perdido el contacto, la pierna se dirige hacia delante iniciándose un nuevo ciclo. En cada ciclo, distinguimos tres momentos bien diferenciados:

Fase de Apoyo Simple, donde el peso del cuerpo se apoya completamente sobre la pierna delantera mientras la otra oscila buscando un nuevo apoyo.

Fase de Doble Apoyo, cuando la pierna que viene de atrás entra en contacto con el suelo y la otra aún no ha despegado.

Fase de Oscilación, que es el retorno de la pierna libre a la posición delantera.

El entrenamiento de la marcha atlética suele dividirse en tres bloques fundamentales:

Técnica: buscaremos el desarrollo de una técnica de ejecución correcta y a la máxima velocidad posible.

Condición física: primero a nivel global y luego específico, desarrollando una estructura física adecuada a las cargas de entrenamiento.

Trabajo específico de marcha.

Esta es una de las disciplinas que requieren de bloques específicos de trabajo, con el fin de desarrollar todas las capacidades del atleta. 

¿Te atreverías a practicarla?

Fuente:

EF DEPORTES