Cheptegei bate el mítico récord de Bekele en los 10,000 metros planos
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Joshua Cheptegei ya es el mejor corredor de fondo en pista de la historia, si nos atenemos a sus registros. Apenas dos meses después de su récord de 5.000 (12.36.37) en la reunión del pasado 14 de agosto en Mónaco, el corredor ugandés volvió a la ciudad en la que había conseguido la plusmarca de 10 kilómetros en ruta en 2019 (26.38 minutos) para dinamitar el viejo registro de Kenenisa Bekele en los 10.000 metros en pista, que ya duraba 15 años hasta anoche, rebajándolo en más de seis segundos (de 26.17.53 a 26.11.02).

 

El carrerón del atleta ugandés estuvo precedido por otro extraordinario registro a cargo de la etíope Letesenbet Gidey en los 5.000 metros, nuevo récord mundial en categoría femenina (14.06.65), cinco segundos menos que el tope mundial que Tirunesh Dibaba había establecido en 2008.

 

En la pista del Estadio del Túria, iluminada por la ola de luz que marcaba el ritmo del record del etíope sobre la cuerda, Cheptegei realizó una soberbia exhibición de fuerza y control, también de determinación y hambre de gloria, para lograr una marca extraordinaria a sus 24 años y completar una temporada rara pero mágica. Desde anoche es el doble plusmarquista mundial en las dos distancias olímpicas más largas en pista.

 

Como un metrónomo

Para ello, Cheptegei dispuso en Valencia de tres liebres: el experimentado holandés Roy Hoornweg, el mismo atleta que marcó el ritmo de salida en Mónaco para el récord de 5.000;  el australiano Matt Ramsden y el keniano Nicholas Kimeli, que lo condujo impecablemente hasta mitad de carrera

 

Para lograr su objetivo, Cheptegei debía superar los números que Bekele marcó en la reunión Ivo Van Damme de Bruselas en 2005. Hace ahora 15 años, el etíope corrió en un minuto y tres segundos de media en cada vuelta (1.03.12 exactamente) de las 25 que consta la prueba. Aunque la cadencia de Bekele no fue regular, ni mucho menos. Cubrió cada kilómetro a ritmo irregular, en 2.39/2.40 un total de cinco; tres en 2.35/2.36 y otro (el tercero) en 2.37. Pero lo más impresionante de su cabalgada fue el último mil, que completó en 2.32, con un hectómetro final furioso, completado en ¡12! segundos. Aquel infernal cambio de ritmo le permitió recortar casi tres segundos a su propia plusmarca del año anterior en Ostrava, cuando batió el récord de Haile Gebrselassie (26.22.75 en 1998) para situarlo en 26.20.31 y 26.17.53 al año siguiente.

 

Cheptegei, por el contrario, cubrió cada kilómetro en 2.37, décimas arriba o abajo, corriendo como un metrónomo cada vuelta con una facilidad envidiable (siempre unas décimas por debajo de 1.03) y acelerando como Bekele en el tramo final. El objetivo inicial marcado  eran dos cincomiles en 13.05 cada uno. El primero lo pasó en 13.07 y completó el segundo en 13.04, para acabar dinamitando el registro de Bekele, tras una cabalgada en solitario de 12 vueltas y media.


Fuente: El Periódico